
Nunca fui a Neverland
MP3 por El Monte Análogo
Estabamos en el tren. El 90% de la población del vagón tenía barbijos colocados, arrastrando desde Pilar, el 90% del vagón. Toser sin ellos te convertía automáticamente en un terrorista. El tema es que las ventanillas del vagón estaban casi todas rotas y corría una especie de viento fenomenal, que nos despeinaba. Las puertas también estaban abiertas y había hasta gente colgada. La mayoría de los que durante años viajamos en los trenes sospecho que estamos inmunizados de cualquier tipo de alerta sanitaria.
Estabamos en el tren. El 90% de la población del vagón tenía barbijos colocados, que venían arrastrando desde Pilar. Toser sin ellos te convertía automáticamente en un terrorista. El tema es que las ventanillas del vagón estaban casi todas rotas y corría una especie de viento fenomenal, que nos despeinaba. Las puertas también estaban abiertas y había hasta mucha gente colgada. La mayoría de nosotros, que durante años viajamos en los trenes, sospecho que estamos inmunizados ante cualquier tipo de alerta sanitaria.
Entonces mientras tosía y no paraba de toser, y todos los ojos apuntaban en mi dirección, empecé a pensar la posibilidad de que la gripe “A” tal vez no existiera. ¿Y si los barbijos son fabricados por Sony, BMG o CBS para levantar las alicaídas ventas de la industria discográfica? ¿Si es un puente que nos tienden para estar en sintonía con el funeral de Michael? ¿Jackson murió? Está muerto lo sabemos, pero…
Elvis quería ser Batman y se rompió la cadera practicando alpinismo en su mansión disfrazado de Robin. Michael Jackson quería ser Peter Pan y la Disney lo cagó. A los 5 años era un número uno. ¡Qué infancia! Como para no querer ser Peter Pan en la adultez. Imagínense. ¿Se pusieron alguna vez a pensar? Un niño a los 5 años siendo número 1 del mundo. Piensen en nuestros hijos (más allá de nuestro ranking), algún día ¿Llegarán al megaestrellato?
“Todo tiene un final, salvo la salchicha que tiene dos“.
Pensando en Neverland, en Graceland, en la hija de Elvis, en Diana Ross, en lo doloroso que debe ser un transplante de mentón, y en los barbijos. En los barbijos porque generan un gran caldo de cultivo. Ayer estuve reunido con especialistas que me decían “seis barbijos como mínimo por día, sino las cosas empiezan a complicarse, pero no por la Triple A, sino por la porcina de tus bronquios“.
¿Hay fascismo en los barbijistas que en colectivos, trenes, clínicas y calles miran rostros que tosen al viento y riegan paisajes nuevos de las tierras del nunca jamás? Toser ¿De qué lo hace a uno sospechoso realmente en estos días de urbanidad 09? La nutricionista ayer por la mañana, antes de prohibirme hortalizas de clase “B” y castigarme con dos días de líquidos a la semana tras subir un kilos de peso con respecto al pesaje anterior, me dijo “¡sin barbijo no atiendo a nadie más!“.
¿Y si fuera una brillante estrategia publicitaria la gripe “A” para paliar el bajo consumo de la eternamente redituable industria farmaceutica? ¿El efecto “todos con un barbijo” no funciona como distractor social? ¿Hay un engolosinamiento silencioso del barbijo similar a aquella toma de calles con cacerolas?
Hoy fui a la verdulería y gasté 9 pesos con 90 centavos. El viernes pasado compré lo mismo y pagué 7 pesos. Dos kiwis, dos mandarinas, un pomelo, una naranja y un puñadito de frutillas que no llegaban a la cantidad de todos los dedos de la mano. La nutricionista muy amable me explicó que entendí mal: banana prohibida, no permitida. ¡Menos mal! Me venían cayendo pesadas.
El Peter Pan del Pop ha muerto, por eso el día de las elecciones estabamos en un multitudinario velatorio. Y gran alivio. Me sirvió leerte Pablo, como en aquellos días de escuela, al pronunciarte a favor de Michael. Diez lineas fulminantes que decían así: “Michael Jackson era un cuerpo demasiado inquieto. Como sorprendido por sus pulsos y sus pulsiones: era un cuerpo en estado de ritmo. Cantar era también expectorar interjecciones y onomatopeyas; bailar, imitar movimientos imposibles, infra o sobre humanos. Michael mutaba entre el animal y el robot, para quedarse finalmente con un cyborg más allá de las razas, que se pretendía súper-hombre. En su música, siempre negocian la “musicalidad” con la interferencia que provoca el empuje de un cuerpo que se sale de la vaina. Experimentó demasiado con él, hasta que encarnó sus ideales a pura cirugía. Esa sensación de un cuerpo que ni siquiera cabía en la música, que quería superar todos sus límites humanos: ese impulso olímpico todavía resuena en sus grandes canciones pop.” (fuente diario Clarín 26/06/2009 Suplemento Espectáculos).
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El cuerpo tiene un límite, el mundo de las ideas no.
¡Barbijo Flogger! ¡Ya viene! ¡Viene llegando!
Pertenecemos al mundo de las ideas, al mundo de las palabras.
¡Barbijo Flogger!
“Todo tiene un final, salvo la salchicha que tiene dos“.
Conexión berlinesa. Mueran Humanos. Henry Flogger.
En algún lugar de mi imaginación Golpéalo!
¡Barbijo Flogger!
“Se puede reproducir de manera viral como una gripe“.
¡Barbijo Flogger!
Musica vital antihumana por excelencia.
Hippies. Rastas.
¡Barbijo Michael!
¡Brigadas Jacksons!
¡Cariocas!
¡Henry!
Nunca fui a Neverland
Neverland
Tierra de eterna juventud
Michael ciruja
Michael estaba por entrar
en sus bodas de oro
empezaba a ser viejo.
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hay !!! te juro que no podia creer que eso paso aca en nuestro pais
batman y peter pank!